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Hipotiroidismo – Tipos, Síntomas y Diagnóstico

El hipotiroidismo es una enfermedad en la cuál la glándula tiroides no produce la cantidad suficiente de algunos tipos de hormonas importantes para la regulación del metabolismo (tiroxina o T4 y triyodotironina o T3).

Eje hipotálamo-hipófisis-tiroides

Esta glándula que se ubica en el cuello, tiene forma forma de mariposa y es muy pequeña. Sin embargo, esa característica no impide que su correcta función influya en todo nuestro organismo. Por ejemplo, sabemos que en España el hipotiroidismo afecta a cerca del 10% de la población general y es hasta diez veces más frecuente en mujeres que en hombres.

Clasificación o tipos:

Existen tres tipos para clasificar el hipotiroidismo en función de dónde se localice el problema:

  1. Hipotiroidismo Primario o Autoinmune (Tiroiditis de Hashimoto): Es la causa más frecuente de hipotiroidismo. Esta se debe a una alteración del sistema inmunitario en el que éste reacciona frente a la glándula tiroides destruyéndola. En este tipo podemos encontrar anticuerpos antitiroglobulina (antiTG) y antiperoxidasa (antiTPO) en sangre. En otras palabras, tenemos que aprender a mantener nuestro sistema inmune controlado. Además, es muy importante que el profesional realice una correcta anamnesis para descartar otras patologías que están estrechamente relacionadas (intolerancias, aumentos de permeabilidad, etc.).
  2. Hipotiroidismo Secundario o Terciario: Se debe a una alteración en el eje hipófisis-hipotálamo, que evita una correcta estimulación de la glándula tiroides para producir hormonas.

Síntomas:

En resumen, los síntomas varían mucho de una persona a otra en base a la gravedad de la deficiencia hormonal, aunque podemos describirlos como:

  • Cansancio
  • Aumento de la sensación de frío
  • Estreñimiento o tránsito intestinal enlentecido
  • Piel seca
  • Mayor facilidad para aumentar de peso
  • Hinchazón de la cara
  • Ronquera o cambios en la voz
  • Debilidad muscular
  • Nivel de colesterol en sangre elevado
  • Alteraciones menstruaciones
  • Problemas de fertilidad
  • Debilidad de piel, uñas y cabello
  • Ritmo cardíaco lento
  • Depresión
  • Bocio (aumento de la glándula tiroides)

Diagnóstico:

Para empezar, el diagnóstico se realiza mediante una analítica sanguínea para evaluar los valores de distintos parámetros bioquímicos (TSH, T3, T4, AntiTPO, AntiTG…). Sobre todo, es muy importante el control de estos parámetros durante el embarazo debido a que los rangos de referencia se ven alterados.

Conclusión:

En conclusión, es muy importante abordar la enfermedad tiroidea desde una visión integrativa para entender correctamente qué es lo que está ocurriendo. Después de todo, nuestro cuerpo solamente nos está mandando señales de que algo no funciona correctamente.

Si tú también padeces hipotiroidismo, es muy importante que conozcas el origen de tu enfermedad ya que te ayudará a encontrar un buen tratamiento. Por tanto, es momento de parar, escuchar a tu cuerpo y pensar un poco en ti.

En el siguiente post del blog, hablaremos del tratamiento del hipotiroidismo. Ahí, nos centraremos principalmente en el hipotiroidismo primario o Tiroiditis de Hashimoto.

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