Cómo dejar de comer azúcar refinada

Uno de los problemas más complejos respecto a la salud es el alto consumo de azúcar refinada. La mayoría de los productos la llevan incluida y es fácil no percatarse de ello. Esto genera que muchas personas desarrollen una especie de adicción a los alimentos altamente dulces y que, como consecuencia, su organismo padezca su alta ingesta. Por ello, comentaremos a continuación algunos consejos para dejar de comer azúcar refinada.

El azúcar refinada es un alimento no nocivo por sí solo, pero no es saludable cuando se consume en exceso. El problema es que su dulzura hace que el paladar pierda el hábito de saborear otros alimentos no tan azucarados. Y es ahí cuando corremos el riesgo de que nuestra dieta se base en alimentos que no aportan nada al organismo.

Esto en mayor o menor medida nos pasa a todos, pero hay personas que lo padecen más; por ello, tratamos de trabajar esta dependencia en nuestra consulta de psiconutrición online en Huesca Rompiendo Dietas. No es algo que pueda hacerse de un día para otro, puesto que se necesita un cambio de hábitos a largo plazo. Ese cambio consiste en buscar alternativas saludables que nos permitan incorporar en nuestras comidas los nutrientes que necesitamos.

Cómo dejar de comer azúcar refinada

Lo principal es tomarse esto con calma: dejar de comer azúcar no es tan importante como lo es introducir alimentos saludables en la dieta. Es mejor comer tres naranjas y un donut que solo comer el donut. Hay que tomarse un tiempo y, con nuestra ayuda, encontrar el equilibrio.

Muchas veces en consulta nos contáis que vuestro cuerpo os pide azúcar, y es una verdad a medias. El cuerpo es sabio y suele “antojarnos” de aquellos nutrientes que en ese momento necesita. Cuando nos pide azúcar, suele necesitar glucosa, la cual se le puede suministrar a través de otros alimentos, que no son necesariamente una madalena.

A continuación comentaremos los consejos que solemos dar en consulta a nuestros pacientes sobre cómo dejar de comer azúcar.

Sé consciente

Saber cómo dejar el azúcar no es fácil, ya que debemos ser conscientes de lo que nos sucede, del punto de la vida en el estamos y del tipo de alimentación que tenemos.

Comer de forma consciente, sabiendo qué le estamos dando a nuestro cuerpo, quizás no sea lo más saludable al principio. Pero es muy importante saber qué solemos desayunar, almorzar, merendar, cenar o picar entre horas. Con esto claro, podremos modificar poco a poco ciertas costumbres y, por lo tanto, eliminar algunos alimentos e introducir otros.

Reduce la compra de ultraprocesados

Los ultraprocesados suelen ser un producto que está muy refinado, con una alta carga de grasas o azúcares que poco o nada nos aportan más que ansiedad. En consulta ayudamos a crear nuevas listas de la compra, desechando lo máximo posible los preparados, ya que si no los tienes en la despensa, no tendrás la tentación de recurrir a ellos.

Entendemos que en ocasiones dejarlos definitivamente es complejo, así que solemos comenzar por una selección de productos que no tengan azúcar escondido entre los ingredientes. Disminuimos su compra y aumentamos la de frutas, yogures y cereales integrales.

No esperes a tener hambre

El hambre es impaciente, y cuando se empieza la desintoxicación no se debe esperar a tener mucha hambre. Pautaremos horarios de comida para intentar evitar esta sensación; de esta manera, disminuirá la tentación de consumir lo primero que tengas en la despensa.

Busca alternativas

Todos sabemos que una napolitana no es lo mismo que un plátano. Pero, como hemos dicho antes, al principio es preferible que comas el pastel y el plátano a que solo comas el pastel. Luego podremos ir cambiando y creando recetas: bizcochos caseros, porridge de avena, yogur con kiwi, cereales sin azúcar, etc. Si vas dejando atrás unos alimentos y vas generando otras recetas para poder dejar de comer azúcar, verás como con el tiempo se vuelve un hábito.

Poco a poco el paladar se va a ir adaptando al sabor real de los alimentos. Si comemos chocolate con leche, podremos ir subiendo el porcentaje de cacao y pasar del 50 al 60, 70 y el 80 %. De picar patatas o gusanitos, podremos pasar a los frutos secos naturales, y así sucesivamente comeremos otras opciones más saludables.

Adelántate

Si eres de los que pasan muchas horas en la calle por trabajo o estudio, debes organizarte un poco para no acabar en un quiosco diariamente. Prepárate un pequeño snack saludable y échalo en tu bolso.

Aumenta la ingesta de proteínas

Las proteínas son muy saciantes, por lo que la ansiedad por comer disminuirá con el paso de las horas. Añade proteínas magras a tus comidas principales: usa el queso, el huevo duro o las nueces como tentempié para mitigar el hambre hasta la siguiente comida fuerte.F

No te obsesiones

Sobre todo, no te obsesiones. Si un día quieres un donut, cómelo sin pensarlo. Desde nutrición Huesca Rompiendo Dietas, sabemos que la alimentación y la salud mental deben ir de la mano: no compensa ganar en una si vamos a perder en la otra.

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